|

La ruta Comienza en el aparcamiento del
refugio de montaña del Golobar. Para llegar hasta aquí hemos cogido la
carretera que va de Brañosera a Salcedillo y justo superado el pequeño
puerto que hay pasada Brañosera, se toma una estrecha carretera de alta
montaña que sale a nuestra izquierda y que llega hasta el mismo refugio.
Atención, cuando hay nieve será habitual que no podamos llegar hasta el
mismo refugio, ya que la carretera suele estar cubierta.
Una vez en el
aparcamiento del Golobar, la ruta de partida es bastante obvia y se inicia
en el mismo aparcamiento para dirigirse dirección NO hacia el collado
Sestíl, custodiado por unos llamativos escarpes de roca de color rojo. Al
principio el camino está muy bien marcado y es ancho, pero unos metros más
adelante este se termina y la ruta se desdibuja entre las márgenes de un
pequeño arroyo que baja desde el mismo collado. Nuestro primer objetivo
será alcanzar el punto de referencia nº 1 en el collado Sestíl, a la
izquierda de los escarpes de roca rojiza. Este tramo se hace relativamente
duro ya que se alcanza la pendiente máxima de la ruta, un 30,74%.

Llegar hasta lo alto del Collado Sestíl nos ha llevado 45min, aunque bien
es verdad que nos hemos tomado la subida con mucha calma para sacar varias
fotos y disfrutar del paisaje. El tramo recorrido ha sido de 1,2km.
Desde este punto a 2039m de altitud, podemos ver un paisaje magnífico y
muy impactante. Mirando hacia atrás descubrimos el refugio del Golobar que
ha quedado ya muy abajo. A nuestra izquierda se yergue magestuosa la mole
del pico Valdecebollas con 2143m (foto inferior izquierda). Justo a su
derecha, las montañas del Alto Carrión, destacando el Curavacas y Peña
Prieta. Frente a nosotros, el telón de fondo de los Picos de Europa y a su
derecha, la sierra de Peña Labra. Por primera vez divisamos el Cueto Mañín
(Ver foto superior derecha).

Desde el Collado, nuestro siguiente punto de
referencia será el nº 2, para alcanzar el cual nos desviaremos un poco
hacia nuestra derecha hasta coger la línea de un vallado de alambre con
postes de madera. Bajamos una pronunciada pendiente paralelo a este
vallado (foto sup. Derecha) hasta llegar a una vaguada en las cercanías de
las dos pequeñas lagunas de la Fuente del Sel, sumidero natural que
alimenta a las corrientes internas de agua de la Cueva del Cobre (foto
inf. izquierda) y que después surge de esta gruta como el recién nacido
río Pisuerga.
Alcanzar el punto nº 2 nos ha llevado 1h 55min y habremos recorrido un
total de 3km. La Cueva del Cobre o Fuente Cobre se encuentra a un
kilómetro escaso en línea recta desde este punto en dirección NO.

Nuestra ruta continua hacia el punto nº 3.
Desde la vaguada tendremos que afrontar un pequeño repecho para alcanzar
el cordal que recorre la divisoria entre los valles del Alto Campoo en
Cantabria, a nuestra derecha y el valle de Redondos en Palencia, a nuestra
izquierda. Superado el comentado repecho, este tramo de ruta discurre casi
llano hasta el punto nº 3. Habremos recorrido 4,6km y empleado unas 2h.
Desde dicho punto (foto sup. derecha), se inicia la ascensión propiamente
dicha al Cueto Mañín. Este tramo final en subida no es demasiado duro y se
afronta sin dificultad de ningún tipo.

Alcanzar la cima de Cueto Mañín desde el
punto nº 3 nos ha llevado unos 35min. En total desde el refugio del
Golobar hemos empleado 2h 35min y habremos recorrido 6,17km.
La cima de esta montaña se encuentra a 2122m de altitud y desde ella se
puede disfrutar de una muy buena panorámica sobre la cara Norte del
Valdecebollas y su antiguo circo glaciar, del Valle de Redondos y de la
comarca Palentina de la Pernía, de los macizos del alto Carrión como el
del Curavacas o Peña Prieta, de los picos de Europa y de la comarca del
Alto Campoo, así como de las montañas de la sierra del Cordel. En días
claros se divisa sin problemas la ciudad de Reinosa con el embalse del
Ebro como telón de fondo por el Este.
Puedes ver una panorámica parcial desde esta cumbre
pinchando aquí.
El recorrido de vuelta lo realizaremos por el mismo camino.
|